
Para hablar sobre el software libre y las distribuciones linux es necesario comenzar haciendo una aproximación a la forma de distribución del software y las aplicaciones en relación con los derechos de propiedad intelectual y/o comercial de sus creadores.
En castellano hay una cierta confusión sobre lo que es el software libre derivado del doble significado de la palabra inglesa FREE. Este término puede referirse tanto a “LIBRE” como a “GRATIS”. Algo que es libre de usar podría no ser gratis, es decir, tener un costo monetario. Y, a su vez, podemos encontrarnos aplicaciones gratis que tiene restricciones en cuanto a su uso. No conviene que perdamos de vista estos conceptos.
Veamos someramente las licencias de uso del software:
Software comercial. Es aquel que se distribuye para su uso a cambio del pago de una licencia y, adicionalmente, unas cuotas periódicas de mantenimiento. El propietario se reserva su modificación, cambio, retirada, etc. El usuario no tiene acceso a cambiar o modificar el funcionamiento del programa sin la autorización del propietario. No se suele distribuir, por tanto, con el código fuente (legible por humanos) sino versiones compiladas para usar en las computadoras.
Software FreeWare. Es un tipo de software que el autor distribuye de forma gratuita (sin coste económico) y, en general, por tiempo ilimitado. El autor se reserva la propiedad del código (que no suele distribuir) y se necesita autorización para poder modificarlo. El autor, propietario del código, podría retirarlo del mercado, darle un periodo de validez determinado, etc. Por tanto, es un software gratis pero no libre en su uso.
Software ShareWare. A diferencia del anterior, la idea del propietario es conseguir dinero por el software y distribuye algunas versiones con funcionalidades no activadas (respecto al programa principal) o con menores capacidades o para su uso en por un tiempo limitado. A veces la versión es completa pero incluye publicidad que solo se deshabilita cuando se adquiere la licencia completa. La finalidad del autor es que el usuario pueda probar el software y termine adquiriendo la licencia completa.
Software Libre. Aunque muchas licencias que pueden considerarse como de software libre (con más o menos restricciones en cuanto al uso del software, su modificación y distribución) el software libre se caracteriza porque una vez adquirido puede estudiarse, copiarse, modificarse y distribuirse libremente. En general se distribuye de forma gratuita o a un precio simbólico que cubre los gastos de distribución.
PROBLEMAS DEL USO DE SOFTWARE PRIVATIVO Y DE LOS ESTÁNDARES CERRADOS.
El uso de software privativo conlleva una serie de inconvenientes que pueden significar graves problemas para las Instituciones y Empresas. A modo de ejemplo, hace unos años, las nuevas versiones de algunos programas de Microsoft permitían leer datos/ficheros creados con versiones anteriores; sin embargo, las versiones antiguas no podían leer datos creados por las versiones recientes. Esto obligaba a tener que actualizar los programas y/o a actualizar los equipos para que pudieran soportar los requerimientos técnicos de estas nuevas versiones (con el consiguiente coste económico). Esto representa un problema porque es la empresa propietaria del software privativo quien decide cuándo y cómo hay una nueva versión.
Otro de los problemas de usar software privativo tiene que ver con la nula posibilidad de modificar el código y el usar formatos cerrados y propietarios para ficheros o datos. Imaginemos que una Institución o empresa que utiliza este software decide cambiar a otra aplicación o tecnología: si se desconoce el código de funcionamiento de los programas o el código mediante el cual almacena estos datos (recordemos que no distribuyen el código fuente) difícilmente se pueda hacer y se verá obligado, en muchos casos, a migrar de forma manual muchos de los datos generados.
Desde nuestro punto de vista, las Instituciones Públicas deberían usar software libre para garantizar que la información es siempre accesible y perdurable independientemente de la plataforma hardware o software con la que se use. Nos parece aún más necesario utilizar este criterio en la investigación científica, especialmente en las Universidades, que son el germen de conocimientos que han de heredar futuras generaciones de estudiantes y profesores y revertir en la propia sociedad.
La solución a estos problemas es uno de los objetivos principales del software libre. Veamos cómo.
EL SISTEMA OPERATIVO LINUX: UN PROYECTO DE SOFTWARE LIBRE.
En los años 80 del siglo pasado, Richard Stallman trabajaba en el laboratorio de Inteligencia Artificial del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT). La historia más extendida dice que una impresora, que había sido regalada al departamento, daba múltiples problemas de atasco de papel al imprimir. Richard se propuso modificar el código del programa que controlaba la impresora para evitar esta inconveniente situación. Para hacerlo necesitaba conocer el código fuente del programa. Al parecer, el fabricante de la impresora se negó a facilitar este código por considerarlo propiedad intelectual y secreto industrial. La paradoja es que el departamento de Stallman disponía de una impresora en propiedad que ¡no podía modificar!

Al tiempo que esto sucedía, muchos programadores de la generación de Stallman, se estaban incorporando al incipiente y lucrativo negocio de la informática, intentando sustituir e imponer un uso de programas libres y públicos por programas comerciales, de uso restringido y de código privado y cerrado sujeto a licencias. Todo esto empujó a Stallman a crear el proyecto GNU para conseguir un sistema operativo tipo Unix que permitiera a todos sus usuarios de forma libre “ejecutarlo, copiarlo, modificarlo y distribuirlo” (Manifiesto del proyecto GNU). Poco tiempo después creó la Free Software Foundation con la idea de proporcionar respaldo legal, coordinar esfuerzos y obtener fondos económicos para el proyecto.
Hacia 1991 el proyecto GNU tenía disponibles varias herramientas y parte del sistema: un compilador (gcc), un editor de textos (emacs), un intérprete de comandos, etc. Sin embargo aún no habían desarrollado un núcleo capaz de hacer funcionar todo el sistema. Precisamente en ese año, Linus Torvalds, estudiante finlandés de informática, trabajaba en un proyecto de clon del sistema operativo MINIX.

El 5 de octubre de 1991 Torvalds anunció una versión preliminar de su sistema que utilizaba, además, herramientas del proyecto GNU. En este mensaje reseñaba la complejidad del proyecto y solicitaba ayuda a la comunidad (Texto del mensaje original). Obtuvo una gran respuesta de desarrolladores repartidos por todo el mundo que aprovecharon la infraestructura de internet para colaborar en el proyecto.
Con el paso del tiempo la comunidad gnu/linux ha conseguido un sistema operativo funcional capaz de correr tanto en un ordenador personal de escritorio como en enormes computadoras dedicadas al cálculo científico.
Es importante subrayar, por consiguiente, que lo que se entiende por Linux es un proyecto colectivo, de muchas personas a lo largo de muchos años, y de muchas tecnologías, que no puede atribuirse a una sola empresa o programador. La Comunidad GNU/Linux persigue desarrollar un sistema fiable y que no “esté viciado” por los intereses económicos de fabricantes de equipos o desarrolladores de programas.
Y esto, si somos honestos, lo han conseguido.
En próximas entradas continuaremos hablando sobre este increíble sistema operativo, sobre las distribuciones, sobres sus ventajas y, también, sobre sus inconvenientes.
Hasta pronto.